|
SB-Noticias.- En la mañana del viernes 21 de diciembre tuvo lugar en el Ayuntamiento de Santa Cruz el Pleno Ordinario de la institución, en el que se discutieron temas tan polémicos como el eximir al candidato al puesto de Director General de Empleo de titulación superior, o la colocación de una valla publicitaria en Madrid cuyo coste asciende a más de 120.000 euros, además de una moción presentada por Ignacio González sobre el desarrollo de un plan integral contra la pobreza en la ciudad, que aumentó inesperadamente la tensión en el salón de plenos del consistorio capitalino.
Aproximadamente a las diez y media de la mañana daba comienzo el pleno, siendo uno de los puntos más debatidos una moción presentada por Ignacio González, del Grupo Mixto, en relación al desarrollo de un plan integral contra la pobreza para la ciudad. Ante la negativa expresada por Ángela Mena, concejala del área de Cohesión y Bienestar Social, de aprobar la moción de González aduciendo que el Ayuntamiento ya contaba con un plan para solucionar la pobreza, el concejal del Grupo Mixto contestó “usted es una mentirosa, porque no existe tal plan”. De esta manera, la intensidad del debate aumentó de forma inesperada, siendo de hecho uno de los puntos del día al que más tiempo se le dedicó. El portavoz del grupo municipal, José Alberto Díaz Estévanez, no facilitó el rebajar la tensión cuando, en su primera intervención le dijo a Ignacio González, quien había interrumpido casi de forma constante: “¿Por qué no te callas?”, encendiendo aún más si cabe los ánimos de González. Guillermo Guigou fue quien con su sobriedad y equilibrio habituales logró reconducir el debate, recriminando la actitud de los del grupo de gobierno y de González, por entender que había perdido las formas. Así, Guigou criticó con dureza la postura de la concejala Mena por afirmar que se negaba a debatir cuestiones relativas a exclusión social y pobreza en el Pleno del Ayuntamiento, por ser estos temas muy sensibles y delicados. Tras la reprimenda de Guigou a la concejala por no su oposición a discutir estos asuntos que, de manera tan directa afectan a al menos 20.000 vecinos de la ciudad que sobreviven con menos de 400 euros mensuales, se agotó el debate. El grupo de gobierno del consistorio se quedó sin argumentos, aunque finalmente Miguel Zerolo tratara de justificar las palabras de Mena, en un vano intento de arreglar la metedura de pata de la edil.
Otro de los temas más interesantes fue el que en el orden del día se corresponde con el 24, una pregunta formulada por Ignacio González acerca de la instalación de una valla publicitaria del carnaval de la ciudad en Madrid, que le supondrá a las arcas municipales el desembolso de 124.000 euros. Aunque no hubo demasiada discusión, González aprovechó para acusar a Ángel Llanos, primer Teniente de Alcalde y concejal de Economía y Hacienda, de intervenir demasiado en la concejalía de fiestas, instándole a que se dedicara más a los asuntos de su área, advirtiéndole que vigilará de cerca su gestión. Con el punto del orden del día número 22, pregunta formulada por el Grupo Municipal de Ciudadanos de Santa Cruz, se produjo uno de los debates más importantes en el pleno. Aunque Ángel Llanos intentó argumentar a Guillermo Guigou del por qué de la adopción de la polémica exención del candidato a Director General de Empleo de titulación superior, no convenció. Explica Llanos que entiende que sería interesante que alguien del sector privado se ocupe de manera excepcional del tema. Aunque el debate fue de altura, encalló sin que hubiera forma de llegar a acuerdo, girando siempre en torno a las mismas razones a favor y en contra. Finalmente, el Secretario del Ayuntamiento intervino para concluir la licitud de la polémica excepción. Por último, Ángel Isidro Guimerá, de Ciudadanos de Santa Cruz, formuló una pregunta en relación con las luminarias instaladas en la Plaza de España y aledaños. En su pregunta expresaba su opinión y la de otros vecinos de la ciudad, que consideran que las casi 500 farolas instaladas en la plaza son “feas”. A su vez, se interesó por el precio de las mismas. Las farolas pequeñas cuestan 637 euros, las mediana 817 y las grandes 1.059 euros. En total, el coste de las “feas” farolas alcanza casi los 80 millones de las antiguas pesetas. En su descargo, Miguel Zerolo explicó que se trata de un diseño único, realizado expresamente para la plaza de la ciudad, y Norberto Plasencia aclaró que las farolas cumplen además con la normativa vigente sobre contaminación lumínica, sin lograr impresionar al concejal del Grupo Mixto con tales argumentos. |