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SB-Noticias.- El catedrático Roque Calero, uno de los más prestigiosos expertos de las islas en energías alternativas, analizó para el programa La Trapera de Radio San Borondón la campaña que se ha iniciado contra Ben Magec por oponerse a los trenes de Tenerife y Gran Canaria, una campaña coordinada por la clase político empresarial, apoyada en determinados medios de comunicación que se prestan a este acoso y derribo contra el colectivo, que trata de justificar un nuevo despilfarro de dinero público en infraestructuras innecesarias y muy impactantes.
Calero mantiene su posición contraria a estos proyectos y advierte que la campaña de acoso contra las voces críticas no es nada nuevo, ya que precisamente ha leído un libro de Al Gore quien explica que en la campaña electoral estadounidense que condujo a la presidencia de Busch, fueron bloqueadas todas sus intervenciones, así como de otros políticos críticos, para que Estados Unidos firmase el Protocolo de Kioto y cómo se daban órdenes de informar sesgadamente, por lo que se ve que esta es una técnica que viene de viejo y de la que CC ha aprendido mucho. Comparte la idea de Ben Magec de que los proyectos del tren en Tenerife y Gran Canaria son innecesarios, pero recalca que la oposición mayor no es tanto hacia el tren sino a la filosofía que viene implícita tras la implantación del tren, que es lo que al final conduce a que al final el tren no sea necesario. Explica que el tren no juega el papel de alternativa que se comenta de cara al fomento del desarrollo sostenible, en primer lugar porque las políticas de desarrollo sostenible para Canarias tiene que partir de unos escenarios de futuro reales, en este sentido, se muestra convencido de que el precio del petróleo se va a incrementar, lo mismo que el gas natural, ya que puede haber escasez para el suministro de estos combustibles dentro de poco, lo que supone como rebote de esta situación, el empobrecimiento de la región, lo que sin duda generará tensiones de todo tipo, lo que repercutirá en el sector del transporte terrestre generando cada vez una menor movilidad, que se traduce en la menor necesidad de carreteras, la disminución por tanto del uso del transporte privado y, siempre que respondan adecuadamente, los transportes públicos incrementarán el número de pasajeros. Se pregunta si el tren respondería adecuadamente a la demanda o no, ya que lo lógico es que como ha explicado anteriormente el tráfico de vehículos privados disminuya considerablemente, pasando la guagua a ser la gran protagonista del transporte por tierra. |