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A vueltas con la querella |
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lunes, 05 de febrero de 2007 |
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Pero si se leen el best seller del año, la querella de doña María Farnés, verán que había informes de una técnico, doña Pía Oramas González-Moro, cuya valoración no fue tenida en cuenta. Lo que si está claro, es que el acuerdo plenario de la compra fue tomado por unanimidad, y que en cuanto fue disuelta la Agrupación Local del PSOE, don Emilio Fresco y don José Luis Martín, vieron la luz y se convirtieron en tele-predicadores al servicio del lavado de la imagen de don Miguel Zerolo y de los empresarios implicados. A doña Herminia Gíl, menos dotada por la madre naturaleza para esos asuntillos mediáticos, el destino la premió con justicia y equidad y le buscó un huequito en el pesebre: fue nombrada asesora de Zerolo.
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