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lunes, 05 de febrero de 2007 |
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Pero lo más gracioso es que se les vio el plumero al insistir en la necesidad de la fusión Santa Cruz–Laguna, para evitar el escollo que supone la ventaja (la única, según nos cuentan) de una mayor población de Las Palmas y San Lorenzo. Mucho nos tememos que doña Ana Oramas coja el testigo e intente centrar nuevamente atención en la fusión Santa Cruz–La Laguna para que no se hable del pelotazo del siglo. El clásico remedio cuando las cosas se ponen mal. ¿Qué se apuestan?
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