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Nunca hemos hecho mención al edificio de psicogeriatría, ni de manera favorable ni desfavorable. Nuestras quejas se centran en el edificio de cuatro plantas del Hospital Febles Campos que alberga a algo más de 200 pacientes. Asimismo, queremos señalar que somos miembros de la Junta de Familiares, órgano constituido en el mes de febrero y que desconocíamos que tuviera representantes.
A partir de marzo empezamos a acudir a las pocas reuniones que se han convocado hasta la fecha, tan solo tres _marzo, mayo y octubre_, sin faltar a ninguna. En dichas reuniones siempre ha habido unanimidad respecto a las quejas de los familiares, estén en nuestra plataforma o no, nunca se ha observado discrepancia alguna. La directora de la Unidad Sociosanitaria nunca ha acudido a escucharnos y solucionar los problemas, que es lo que debería hacer en vez de realizar desmentidos, que bien parece que no lo haga con la finalidad de salvaguardar la imagen del centro, si tras meses de hacer un lavado de imagen, ahora con unas fotos que evidencian la mala situación del Hospital, comenta que se dotará a todas las habitaciones de nuevo mobiliario. Los argumentos para negar lo evidente se le agotan. El problema es que para la renovación de mobiliario, siempre hemos tenido que esperar muchos meses cuando no un año, así que hasta “que no lo veamos no lo vamos a creer”, dotar al paciente de una cama en condiciones ha constado esperar, en algunos casos un año. Asimismo, que aunque no todos los integrantes de la Junta de Familiares estén en nuestro colectivo, nuestras denuncias si representan el 100% de las que allí han sido expuestas. No sólo ignorábamos que hubiera representantes en la Junta de Familiares, pues si éste,”sirve ara informarnos” no se nos comunicó que hubiese un control de puntos críticos para las dietas de los pacientes, si lo hay, desde luego, es bastante deficitaria. Por lo demás, la higiene del centro continúa siendo deficiente, parte de la higiene personal del paciente la realizamos los familiares y, otros servicios básicos e imprescindibles como los cambios posturales y el cuidado del estado de la piel o no se realizan o, cuando se hacen, deja muchísimo que desear, debido a que desde el IASS no se proporcionan los medios necesarios a un personal que es víctima de la situación sufrida en el Febles Campos. 


Por último, queríamos señalar que en el Hospital Febles Campos tenemos allegados muy queridos y, como familiares y ciudadanos nuestro nivel de exigencia será el máximo para con la calidad asistencial, que tiene y debe ser la prestada en un país europeo primermundista, con las técnicas y recursos propios del s. XXI y lucharemos hasta el final para conseguirlo. Por esta razón solicitamos al Cabildo en el mes de abril que cuando finalizaran las obras del “Hospital Militar”, éste albergara a los pacientes del Hospital Febles Campos. |