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SB-Noticias.- Sentados en corro, un nutrido grupo de jóvenes estudiantes de distintas disciplinas universitarias protagoniza un encierro en el Aulario de Guajara de la Universidad de La Laguna, donde están dispuestos a permanecer hasta este jueves. A lo largo de estos días estos estudiantes, unidos en una Coordinadora Anti-Bolonia al objeto de aunar fuerzas en su lucha por recibir información comleta sobre el polémico tratado y sus consecuencias, programarán diferentes actividades y proporcionarán información a sus colegas.
Aunque en principio, los miembros de seguridad del edificio les habían comunicado que no podrían pasar allí la noche, pues el centro cierra a las 21 horas, finalmente miembros de la policía, observando que se trataba de una concentración de protesta absolutamente pacífica, les permitieron hacerlo. Por su parte, ningún responsable del equipo de gobierno de la Universidad de La Laguna o tan siquiera un profesor se ha acercado a ellos para conocer sus motivaciones o reivindicaciones. Así, y tal como explica Paula, una joven alumna de 19 años que se ha sumado a este encierro, los alumnos se sienten “desoídos” por el equipo de gobierno en todo lo concerniente al Plan Bolonia, y expresa además su queja de que las “mesas redondas” que ha habido en torno a este asunto no han sido realmente tales, sino tan sólo “la exposición de argumentaciones de lo que ellos ven positivo”, sin que se produzcan un auténtico debate con el alumnado, al que ni siquiera se le ha preguntado o hecho partícipe de este cambio en los planes de estudios. “Nos sentimos un poco ignorados, porque realmente somos una parte fundamental del sistema universitario, y creemos que se nos debería tener en cuenta de alguna manera”, comenta Paula en declaraciones a Radio San Borondón. Cuenta la misma que en estos días de pacífica protesta tienen previsto la lectura de textos sobre todo este conflicto, así como la programación de actividades y, por supuesto, continuar proporcionando información a los estudiantes. El fin es llamar la atención en primer lugar del alumnado, que Paula reconoce como “un poco pasivo ante este tema”, y luego “intentar comunicar con este equipo de gobierno que nos ignora”. Dice esta joven universitaria que lo que más temen del Plan Bolonia es “la privatización a la larga de toda la educación, que es un poco lo que se ve venir: el hecho de que la gente no pueda estudiar, no pueda acceder a puestos de trabajo dignos, y que se condene poco a poco a la clase obrera a la pobreza, como se ha hecho antes y como parece que siempre se quiere hacer”. Lanza, asimismo, un mensaje a sus colegas estudiantes: “Creo que la gente está en parte desinformada de los verdaderos cambios que se van a llevar a cabo. Eso los asienta un poco en la comodidad”. Por otro lado, valora Paula que “todos vivimos muy cómodamente y estamos muy felices en nuestro mundo burbuja como para hacer algo. Esto realmente no lo ves venir, lo ves poco a poco y la gente le da un poco igual porque piensa que ellos van a acabar sus carreras, que no van a enfrentarse a estos problemas.... Creo que deberían plantearse qué información tienen al respecto y qué concepto tienen sobre la Universidad”, concluye. |