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Considera esta Plataforma preocupante y carente de lógica, que la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, que debería dedicarse, a apostar y trabajar por la realización de obras realmente necesarias para la economía de la Isla, creadoras de puestos de trabajo, continúe perdiendo su tiempo, tratando de desviar la atención, reclamando la construcción de ese puerto devastador. Máxime cuando ya se conocen extremos esenciales sobre esa innecesaria infraestructura, entre ellos su inviabilidad técnica, derivada de los vientos que azotan su ubicación durante la mayor parte del año.
Una infraestructura que solo conseguiría ahuyentar al turismo de calidad, que genera la mayor parte de la riqueza de Tenerife. Recordamos a la Cámara una vez más, que el puerto no es compatible con este tipo de turismo, que busca mayormente Medio Ambiente y Entornos Naturales. Un puerto industrial supondría un escenario compuesto por industrias contaminantes y degradantes, tanques de regasificación, centrales eléctricas, depósitos de combustible, unidades de incineración, etc. visible en la cercanía de la principal puerta de entrada a Tenerife, el Aeropuerto del Sur. Los perjuicios económicos que la Cámara dice que acarreará la paralización del puerto de Granadilla, no van más allá del negocio de las empresas adjudicatarias de la obra o posibles operaciones o compromisos con los terrenos anexos, y no de lo que realmente se tiene que valorar en momentos de grave crisis económica y destrucción de puestos de trabajo que atravesamos. Ahora procede apostar por obras que cumplan con la legalidad vigente, no deteriorando el Medio Ambiente, y sin dilapidar los escasos recursos naturales que nos quedan; obras cuya ejecución dinamice nuestra economía. Y es más que evidente que esa infraestructura jamás lo conseguiría. Las previsiones alegadas de que generará 600 puestos de trabajo directos y miles indirectos, no pasan de ser una falacia. Congruentes estudios reales dejan muy claro, que los puestos de trabajo creados no llegarían a cincuenta, y ello exclusivamente en su fase de construcción, porque en la realmente importante, su posterior funcionamiento, su segura inoperatividad desvanece completamente cualquier maquinación o previsión esperanzadora. La Cámara de Comercio ni siquiera reflexiona ante la negativa experiencia del puerto de Arinaga, hoy convertido en una plataforma de hormigón sin utilidad y sin empleados, después de haber destruido, de forma irreversible, unos importantes sebadales que se asentaban en su entorno, que ya le está pasando a Gran Canaria graves facturas, con pérdidas de arenas en playas y dunas. La inoperatividad de ese puerto es consecuencia directa de las adversas condiciones climatológicas del lugar, azotado por fuertes vientos y corrientes, que se superan de largo en la costa de Granadilla. Es impensable que buques de gran obra muerta, como los porta-contenedores o gaseros, puedan operar aquí, haciendo inviables y peligrosos esos tráficos, por lo que tampoco se justifica para la introducción del gas. Por otro lado, apostar por nuevos puertos comerciales/industriales en una Isla pequeña como Tenerife, cuando la actividad portuaria está en franco retroceso, con hasta regulaciones de empleos en el sector, es una falacia más de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife. Por todo ello, es una grave irresponsabilidad de la Cámara de Comercio, referirse al puerto de Granadilla, para hablar de la necesidad de diversificar nuestra economía y como factor compensatorio del descenso del turismo, cuando este descenso es coyuntural, afecta a todos los destinos y esa infraestructura lo mataría un poco más en Tenerife. Procede apostar por otros sectores, si realmente lo que pretenden con esta nota es diversificar nuestra economía, y no perderse en críticas fáciles hacia la Plataforma contra el puerto de Granadilla o hacia el Grupo Confederal de Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica, quienes junto a la mayoría de tinerfeños, los más importantes Grupos Ecologistas del Mundo, numerosos Colectivos Ciudadanos de todo tipo, la prestigiosa Comunidad Científica Canaria y otros expertos que traspasan nuestras fronteras, vienen rechazando, desde hace muchos años, el puerto de Granadilla, por innecesario, tremendamente devastador, inviable comercialmente y técnicamente disparatado. ¡Más responsabilidad y menos falacias, por favor! |