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“Con el barril de petróleo a 80 dólares se puede afirmar con total certeza que hoy en día resulta más económica la producción de agua mediante energía eólica que con las energías tradicionales como el petróleo”, afirmó durante la última jornada del Congreso Mundial de Desalación el investigador mexicano Gerardo Hiriart, perteneciente Instituto de Ingeniería de UNAM en México.
Hiriart es uno de los responsables del proyecto IMPULSA que se encarga de buscar soluciones para los problemas de escasez de agua en el noroeste de México. “Esa zona de mi país, explica Hiriart, está teniendo un gran auge turístico e industrial pero se enfrenta con el gran problema de la escasez de agua”
Según este experto en desalación, en un breve periodo de tiempo de cuatro a cinco años, cuando concluyan las fases de viabilidad de las plantas e investigación se generalizará el aprovechamiento de las energías renovables para desalar agua. “Estas técnicas presentan innumerables ventajas frente a las fuentes de energía tradicionales”, afirma Gerardo Hiriart, las principales son “el ahorro de emisiones CO2, la utilización de energías que no se agotan y por su puesto ese plus ecológico que resulta fundamental en la promoción de zonas turísticas como la nuestra de México o la de ustedes en las Islas Canarias”.
El equipo coordinado por el profesor Hiriart está trabajando en la utilización de distintos tipos de energías renovables pero “sin duda la que mejor nos va a nosotros es la geotérmica”. El agua de mar caliente puede ser usada de dos formas para fines de desalación. Si el agua es muy caliente, se pueden hacer pozos para generar electricidad. Si es inferior a los 100 a.C. se puede usar como fuente directa de calor para desalación térmica.
El proyecto está sujeto principalmente a la localización de fuentes geotermales de agua suficientemente caliente en el subsuelo como para producir electricidad. Los esquemas básicos que se buscan son encontrar mediante estudios geofísicos sitios donde mediante pozos se puedan extraer unas 40 toneladas por hora (12 lps) con temperaturas superiores a 125 a.C. las plantas tradicionales de desalación térmica, el principal consumo de energía está en el calentamiento del agua hasta 80 o 100 ºC, En Canarias, el único lugar donde podría utilizarse esta técnica es en Lanzarote.
Otra fuente renovable de energía es la que producen las mareas. La técnica consiste en generar electricidad almacenando agua durante las mareas. La particular coincidencia que existe en el Golfo de California donde una onda superficial que se inicia en la entrada del Golfo (frente a Los Cabos) alcanza a ir y regresar, viajando a la velocidad de la onda en esas profundidades, casi exactamente en el mismo tiempo (12 horas) en que se produce un ciclo de mareas en esas latitudes. Este fenómeno hace que entre en resonancia el efecto de sube y baja de la marea con el efecto de ida y regreso de la onda en el Golfo, lo que se traduce en fuertes mareas en el alto Golfo, que llegan a tener amplitudes de 6 metros.
Por último, Gerardo Hiriart señaló que también están trabajando en la obtención de energía a partir de paneles fotovoltaicos acompañado de baterías. Es la popularmente conocida como energía solar. “Actualmente es muy cara”, aclara Hiriart, “pero puede tener su desarrollo entre la población con un mayor poder adquisitivo”. Según este científico, “resulta muy prestigioso y popular colocar la etiqueta de instalación verde en un complejo de desalación privado”.
EL AGUA POTABLE EN SITUACIONES DE EMERGENCIAS
También han intervenido en la jornada de clausura del Congreso Mundial de Desalación, que se ha celebrado en el Palacio de Congresos de Maspalomas y que ha congregado a más de 1.300 invitados de 70 países, los responsables de la Sociedad Española de Tratamientos de Agua (SETA) especializados en potabilizar y desalar agua en situaciones de emergencia como terremotos, inundaciones, tsunamis, etc.
“En estas situaciones tan dramáticas”, explica María del Carmen García, directora general de SETA, “es vital la rapidez, por esa razón hemos desarrollado un sistema gracias al que en 24 horas estamos en disposición de desplazarnos a cualquier punto del globo y empezar a producir agua potable”. Para ello tienen módulos de plantas potabilizadoras y desaladoras en Stock situadas en una población de Madrid que se activan en cuanto son demandadas.
Además, para garantizar la eficacia del servicio “hemos desarrollado un tipo de planta basada en la desalación que llamamos Potabilizador Universal”, explica Carmen García, que puede tratar cualquier tipo de agua, desde agua dulce pero contaminada bacteriológicamente hasta agua de mar”.
Esta planta incorpora la tecnología de desalación y se autorregula en cuanto a caudales y presiones en función de las características del agua que traten o la fuente a la que tengan acceso. Una planta de cómo esta puede producir unos 3.000 litros hora en situaciones de emergencia, unos 70 metros cúbicos día para unas 1.000 personas. Hay que decir que en situaciones de emergencia el consumo es más reducido, entre 5 a10 litros de agua potable por persona y día. El coste de la planta no llega a los 50.000 euros. |