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La eurodiputada danesa de Los Verdes, Margrete Auken, ponente del informe critica las “repercusiones catastróficas” del urbanismo masivo en España en las “islas” y las “zonas costeras”
Por 349 votos a favor, 110 en contra y 114 abstenciones, el pleno del Parlamento Europeo acaba de adoptar una resolución sobre el urbanismo masivo en España en la que considera que “las islas y las zonas costeras mediterráneas” del país han “sufrido una destrucción masiva en la última década, ya que el cemento y el hormigón han saturado esas regiones”.
Una saturación que ha afectado no sólo “al frágil medio ambiente costero, la mayor parte del cual está nominalmente protegido” en el marco de las directivas sobre Hábitats, Natura 2000 y aves; sino que también ha perjudicado a la “actividad social y cultural de muchas zonas, lo que constituye una pérdida significativa de su identidad y legado culturales, así como de su integridad medioambiental”, señala el informe. La resolución de la Eurocámara considera que este “modelo de crecimiento perjudica igualmente al sector del turismo” ya que su efectos son “desvastadores” para el “turismo de calidad” puesto que destruye los aspectos que dan “valor al territorio” y favorece el turismo de “masas”. La ponente del informe, la eurodiputada danesa de Los Verdes, Margrete Auken, criticó antes del voto por parte del pleno de los europarlamentarios, las “repercusiones catastróficas” que el urbanismo masivo en España ha tenido en las “islas”, las “zonas costeras” y, en otras zonas, como la “periferia de Madrid”. Auken subrayó su compromiso con esta cuestión que tiene consecuencias en la “vida de miles de ciudadanos” y en la “naturaleza y el medio ambiente de España”. Asimismo, la eurodiputada danesa ecologista se refirió a la “corrupción”, la falta de “seguridad jurídica”, los “escándalos” y la “violación de las legislaciones” en los municipios españoles. La ponente de esta resolución crítica con el urbanismo español también lamentó que, al tratarse de un informe de iniciativa, el nuevo reglamento del Parlamento Europeo no permitiera un debate a “fondo y solicitó” el voto para su texto y el rechazo a las dos resoluciones alternativas. La primera de ellas encabezada por los populares españoles y secundada por una pequeña parte de sus compañeros europeos de partido; y, la segunda presentada por el grupo socialista español y a la que se habían sumado incialmente los británicos. Sin embargo, justo antes de la votación, el eurodiputado británico del Partido Socialista Europeo (PSE), Robert Cashman, solicitió que “por cuestiones de principios” se retirara su nombre de la resolución alternativa de los socialistas españoles y pidió el voto a favor del ‘informe Auken’ y en contra de los textos alternativos. Este giro favoreció la adopción por el Parlamento Europeo del texto de la danesa. |