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Bajo el lema ‘Contra la crisis. Políticas de igualdad’, cientos de personas se han manifestado el domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en pro de fórmulas que no afecten de manera directa al sector femenino en estos momentos de crisis económica. La portavoz de la plataforma 8 de marzo, Encarna García, destacó que las mujeres “siguen siendo las últimas llamadas al mercado de trabajo y las primeras en ser excluidas”, por ello a pesar de que las políticas de igualdad del Gobierno central llevan dos años en marcha, “la precariedad laboral es fundamental y la pobreza sigue teniendo cara de mujer”.
La filosofía, según García, es la de “no dar ni un paso atrás por la crisis”. Para las organizaciones, aún es difícil evaluar los datos concretos de las mujeres que están siendo afectadas directamente por la situación económica en Canarias, pero en algunas organizaciones sindicales empiezan a notar “cómo el desempleo se ceba en las mujeres así como otras situaciones como las de acoso psicológico, pero también sexual y por razones de sexo se incrementa la precariedad”. Pero la manifestación no sólo ha servido para reivindicar, sino también para celebrar los logros del movimiento feminista con la esperanza de lo que aún queda por lograr. Es por ello que a la manifestación se han sumado diferentes partidos políticos, organizaciones sindicales y colectivos sociales para solidarizarse con las mujeres que sufren discriminación por motivos de género. En un acto celebrado al término de la manifestación se hizo entrega de los habituales Premios Simone de Beauvoir (para ensalzal la labor en pro de una sociedad igualitaria) y los Premios Estropajo. En esta edición reciberon el Premio Simone de Beauvoir el Colectivo Mujeres de Negro, una red internacional, antimilitarista y de lucha contra la violencia hacia las mujeres. Sobre todo su labor ha sido muy conocida recientemente por su lucha en el conflicto entre Israel y Palestina. Asimismo, a nivel individual, fue reconocida con el galardón Xila Sánchez, una mujer vinculada a los movimientos feministas y de lucha por la igualdad y los derechos de la mujer. En el lado negativo, fueron merecedores de los Premios Estropajo: - El "Estropajo de Berguilla" fue para el primer mandatario italiano Silvio Berlusconi "por su prepotencia, actitudes machistas, por potenciar el sistema patriarcal y por su continuada actitud irrespetuosa hacia las mujeres".
- El "Estropajo de esponja" fue para el Consejero Insular de Desarrollo económico de La Palma, César Martín, que incluyó entre las posibles ideas de creación de empresas un Servicio de lavacoches de mujeres en top less.
- Por último el premio "Estropajo de esparto" lo recibió el Director de la cárcel de Picasent en Valencia, por ofrecer a los presos espectáculos pornográficos.
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