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Carlos García. Doctor en Medicina y Cirugía. Miembro de ADSPC El compañero Arturo Borges, secretario de la Asociación para la Defensa Pública de Canarias, “discrepa” de un párrafo final en un largo artículo, de hasta ocho partes, que realicé sobre “la Concertación en la Sanidad Pública”. Después de hacer un largo recorrido sobre la fraudulenta forma que nuestro Gobierno Autónomo aplica en el sistema de concertación con los centros privados de nuestra comunidad, de los presuntos casos corruptos que existen en esta manera que se tiene de la concertación favoreciendo los negocios de empresarios afines al color político gobernante, en dejar claro que los sistemas privatizadores ni son mejores ni dan resultados favorecedores de la sanidad a los ciudadanos, ni tampoco que sean más baratos y con prácticas que está llena de complicaciones que sufren los enfermos que luego son devueltos al sistema publico para intentar la solución de algo realizado fuera de sus centros y de muchas cosas más, no se entiende como solo se discrepa, al yo decir que se puede estar de acuerdo con una concertación que sea COMPLEMENTARIA, en su justo nivel, esto es, como centros de I y II Nivel y nunca de III , que es lo que hoy en día ocurre en nuestro entorno.
Esta concertación debe estar ACREDITADA, VIGILADA, CONTROLADA y con supervisiones continuas de sus servicios, haciendo aplicar la propia normativa, legislada y decretada por el propio Gobierno Autónomo desde las transferencias sanitarias de 1994 y que nadie parece aplicar. Las deficiencias sanitarias en temas de infraestructura, especialmente hospitalarias, son conocidas y asumidas por todos, motivo por el que hasta hoy ha sido precisa la concertación. Otra cosa sería la integración de estos centros privados en la red sanitaria pública. Pero más fácil hubiera sido la construcción de hospitales públicos que paliara el déficit histórico de camas de enfermos agudos y crónicos que padecemos en Canarias. Pero eso no se ha producido no habiéndose construido ni una sola cama en Tenerife desde hace décadas. Por tanto, y huyendo de ideologías políticas, ya que no me hace falta ser de izquierdas para tener clara esta situación dirigida desde los grupos de presión económicos y ultraliberales en un intento claro de favorecer el negocio de unos cuantos, está claro lo manifestado por Borges que apoyo en su totalidad. Pero mientras tanto, y no teniendo otro gobierno que el actual, habrá que concluir que tenemos que utilizar todos los recursos de que disponemos en nuestra tierra para dar cobertura sanitaria a nuestros ciudadanos. Eso sí, con total control y aplicando la propia legislación que define a la concertación como complemento de la pública y nunca al contrario como ahora. Creo que hay que arar con los bueyes de que disponemos y ser listos para lograr ciertas ventajas y compromisos con nuestros dirigentes y gestores sanitarios ya que, lo definitivo y último sería lograr cambiar el gobierno actual por otro más concienciado en “lo público”, y eso, hasta ahora parece algo utópico en la política canaria. Como bien he informado a nuestra asociación, este es un tema para la reflexión interna y buscar una opinión consensuada, pero no podía dejar de contestar el escrito de mi compañero, que utilizó la vía pública para “discrepar” conmigo en un asunto en que estamos muy, pero que muy de acuerdo. |