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Por su especial interés, reproducimos la respuesta de la familia González Gil al artículo publicado el sábado 29 de septiembre de 2007 en Diario de Avisos: “El gobierno dice ahora que no aprecia irregularidades en Montaña Carbonero”.
Ante las palabras de Domingo Berriel, rectificando las afirmaciones del Viceconsejero de Ordenación Territorial, Miguel Ángel Pulido, en las que declaraba haber advertido indicios de una irregularidad urbanística en Montaña Carbonero por la recalificación en el PGOU de terrenos calificados como de protección ambiental en el PIOT; nos surgen varias preguntas referidas a cuáles y de qué tipo son los argumentos en los que se apoya el Consejero para deslegitimar las palabras de su Viceconsejero y del concejal de CC y presidente de este partido en El Rosario, José Luís Arregui. Los argumentos “públicos” que parecen fundamentar las declaraciones del Consejero de Medio Ambiente y Ordenación Territorial se basan en que esta actuación urbanística, de Montaña Carbonero, está y seguirá aprobada porque en su momento contó con los informes técnicos favorables de la Cotmac y añadimos nosotros, de la misma forma en que también en el mismo momento se contaba con los informes técnicos favorables para el Plan Parcial de El Varadero. En base a este argumento, Domingo Berriel, afirma que “el gobierno ha visto que en principio no hay razones para revisar el Plan General en este ámbito”. Nosotros como ciudadanos y personas afectadas por lo que consideramos una actuación urbanística irregular, ante decisiones políticas de este tipo nos quedamos incrédulos. ¿No son suficientes argumentos para revisar este PGOU tres sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Canarias declarando irregular la actuación urbanística definida en él mismo para El Varadero por ir este en contra del PIOT?. Nosotros apelamos a la “objetividad” ya que somos conscientes de que la “neutralidad” no existe, tal y como afirman prestigiosos sociólogos. Pero una “objetividad” que nada tiene que ver con la esgrimida por el Consejero de Medio Ambiente para el que en relación con este caso hay “un elemento objetivo” que es la aprobación de esta actuación urbanística porque pasó todos los informes técnicos; y “un elemento subjetivo” que es la denuncia de la familia. Para este caso en cuestión, y en el momento en el que nos encontramos, lo más objetivo que hay es una, bueno tres, sentencias en firme del TSJC declarando que, por lo menos, en un ámbito del PGOU de El Rosario se cometen irregularidades por recalificar como urbanizables zonas protegidas por el PIOT. No es subjetivo que nosotros denunciemos que la misma situación que se da en El Varadero se da en Montaña Carbonero, lo hacemos con el PGOU, el PIOT y las sentencias del TSJC en la mano. Ahora, preguntamos al Consejero, ¿no es sujetivo que un alcalde vote un Plan General en el que recalifica terrenos de su propiedad?. En cualquier caso, sabemos cuáles son las respuestas políticas que no objetivas y justas a las preguntas que hacemos, además ya lo adelanta el señor Consejero cuando afirma que “en todo caso deberán dirimir los tribunales”. Nuestra reflexión, la Cotmac debería ser un órgano en el que primasen los criterios técnicos y de respeto a los marcos legales establecidos. Lo lógico es que si el TSJC ha definido una serie de criterios a seguir, ha creado jurisprudencia, éstos se apliquen a todo el Plan General, no que hagan a una familia asumir los altos costes de llevar un caso prácticamente ya resuelto de nuevo a la justicia. El Rosario, a 1 de octubre de 2007 Fdo: Familia González Gil (Montaña Carbonero) |