¡Que mueran de una puta vez las ideologías y el pensamiento único!
El colectivo por la Justicia y los Derechos de las Personas "Queda la Palabra" manifestamos nuestra condolencia a la familia y amigos del joven de 16 años que mataron ayer en Madrid y por los heridos que ha habido. Aparte de este comunicado quiero permitirme compartir con vosotras/os unas reflexiones personales sobre este hecho:
Lo primero, agradecer y felicitar a los organizadores por poder proyectar el futuro repasando la rica historia reciente de la lucha por la cultura de paz. Yo hablaré sobre todo refiriéndome a las campañas de los objetores y los insumisos que es lo que mejor conozco, de las luchas noviolentas por el derecho a la objeción de conciencia, por la abolición de todos los ejércitos y por una sociedad justa y pacífica.
Colombia se ha visto enfrentada a uno de los conflictos armados internos más antiguos de América Latina, que cuenta con diferentes actores armados, guerrillas del ELN y las FARC, los paramilitares, las fuerzas militares en confrontación [1] siendo la población civil la principal afectada en el marco del conflicto.
Un año más, todos juntos, incansables y esperanzados, volvemos a vernos en las calles de Santa Cruz. Nuestra fiesta particular, la fiesta de la DIGNIDAD de un pueblo. Que suenen los tambores, que se oigan los pitos y las canciones de nuestra gente, se clamoreen nuestros deseos, se muestren nuestras pancartas, y se demuestre ...
Estamos contemplando las muestras de cinismo más grandes que se prodigan tanto en el ámbito nacional como internacional. Por una parte el gobierno marroquí que protesta porque los reyes de España van a visitar Ceuta y Melilla, que según Mohamed VI son ciudades ocupadas y marroquíes, cuando todos sabemos que eran españolas antes incluso de que existiera el reino de Marruecos.
Joan Manuel Serrat, comentaba que su abuelo “no existió porque lo fusilaron y lo tiraron por un barranco, y nunca nos dieron partida de defunción”.Esta cruel realidad se repite de una manera escandalosamente monótona, en el caso de desaparecidos tras el Golpe de Estado de 1936 y sin que la Administración haya roto la inercia macabra del olvido. Se han ignorado crímenes de lesa humanidad. No hay derecho.
Hay políticos tan enraizados con su propio cargo que jamás se plantean abandonar, dimitir o jubilarse, aunque haya múltiples razones de peso que lo aconsejen. Y es que estos políticos, nunca se paran a analizar si su gestión está siendo buena para la mayoría de la Ciudadanía o si está representando adecuadamente a su partido, aunque sólo sea por evitar la consiguiente pérdida de votos que puede conllevar su mala gestión.